Códigos de conducta

Campaña Ropa Limpia (CRL) y códigos de conducta

 

Código de conducta CRL

 

Los códigos de conducta son listas de estándares de trabajo. Hoy en día, muchas empresas han puesto por escrito sus propios códigos y aseguran que éstos se cumplen en los lugares de trabajo en los que sus prendas son fabricadas. Por regla general, esto no es cierto. Sin embargo, la Campaña Ropa Limpia utiliza estos "códigos de empresa" para intentar presionar a las propias empresas para que mejoren las condiciones de sus trabajadores. Pensamos que si las empresas quebrantan sus propias reglas y las y los trabajadores no quieren que pase desapercibido, entonces se le debe dar importancia.


En este sentido, la Campaña Ropa Limpia utiliza los códigos de conducta como instrumento de campaña, en tanto a los casos específicos de violación de derechos y en cuanto a nuestras campañas de concienciación. Por ejemplo, informamos a los consumidores de lo que una gran firma incluye en sus códigos de conducta (salario mínimo, seguridad en el lugar de trabajo) y de la situación real (salarios por debajo del sueldo mínimo, salidas de incendios bloqueadas).


También informamos a los trabajadores que intentan adoptar en sus fábricas las promesas que las empresas de la firma hacen al público en los países en los que se venden las prendas. Sin embargo, un código puede convertirse fácilmente en un trozo de papel que las empresas utilizan para tener buena imagen (un montón de bonitas promesas) a no ser que los trabajadores lo conozcan y que se exija su cumplimiento. Los mejores códigos son leyes laborales de cumplimiento forzoso; pero dada la falta de voluntad política que existe en la mayoría de los países productores de la industria textil, por el momento debemos emplear otros medios para permitir a los trabajadores que se organicen.

La CRL obliga a las empresas a que establezcan códigos basados en los estándares de la OIT. De esta forma las promesas no son vagas, sino que se ponen por escrito en un lenguaje claro que ha sido debatido internacionalmente. La CRL también presiona a las empresas para que establezcan un código que requiera la total implantación de los estándares establecidos, y de los requisitos para el control regular del cumplimiento del código. La CRL estima además que las reclamaciones sobre el cumplimiento del código deben comprobarse de forma independiente. La CRL ha desarrollado un código modelo y actualmente está llevando a cabo varios proyectos para establecer un sistema de control y verificación fiable.

 

 

Más información sobre códigos de conducta

 

 

Para más información sobre este tipo de iniciativas y sobre lo que hemos desarrollado últimamente, puede visitar el sitio internet de la Secretaría Internacional de la CRL en www.cleanclothes.org. Una de las prioridades de la CRL es luchar por que los trabajadores se involucren en el desarrollo de los códigos y en los sistemas para la implementación de los mismos. A pesar de que los códigos sean iniciativas voluntarias, si sirven para exigir la implementación de estándares óptimos y crean métodos inclusivos que permitan dar más control a los trabajadores (por ejemplo, sistemas para que los trabajadores tramiten las quejas o consigan formaciones), entonces pensamos que esta herramienta debería usarse.

El sistema de peticiones urgentes es también un ejemplo del trabajo solidario que la CRL lleva a cabo para apoyar a los trabajadores, a los sindicatos y a las ONGs. También organizamos investigaciones, programas de intercambio y seminarios internacionales que ayudan a crear espacios en los que las estrategias internacionales para mejorar las condiciones laborales pueden debatirse y desarrollarse. Tanto el trabajo solidario como el trabajo que realiza la CRL con los consumidores se apoyan en nuestra función como banco de datos para la búsqueda de información relevante.

 

Leyes para garantizar condiciones de trabajo dignas

 

Recientemente, la campaña ha comenzado a investigar las vías legales que se pueden utilizar para mejorar las condiciones laborales (esto incluye, por ejemplo, estudiar las posibles acciones legales contra las empresas en sus países de origen por la violación de los derechos laborales en otros países) y para presionar para que se establezca una legislación que fomente unas condiciones laborales óptimas.


La CRL cree que el gobierno tiene un papel muy importante a la hora de asegurarse de que los estándares laborales se cumplen (en muchos países en los que se producen prendas de vestir, la legislación es óptima, pero el cumplimiento de las leyes es bastante laxista). La CRL no promueve los lazos entre los acuerdos comerciales y la normativa laboral (por ejemplo, la inclusión de cláusulas sociales en dichos acuerdos). La campaña ejerce presión de forma activa para que se establezca una legislación que fuerce a los gobiernos a convertirse en consumidores éticos. Los gobiernos (tanto a nivel nacional como a nivel local) gastan millones en uniformes por ejemplo, y la CRL cree que estos uniformes deberían fabricarse en lugares en los que se respeten los derechos de los trabajadores.


La CRL reconoce que los estados se encuentran sometidos a mucha presión (por ejemplo, por parte del Banco Mundial y el FMI) para crear un clima (bajada de impuestos, limitación de los derechos de los sindicatos, bajadas salariales) que sea atractivo para los inversores extranjeros, pero esto no justifica el que ignoren sus responsabilidades para con sus ciudadanos.

 

© CRL Campaña Ropa Limpia